Lograr que las comunidades rurales y sus actores reconozcan la contribución que las mujeres rurales realizan para lograr el desarrollo, la seguridad alimentaria de las familias y la erradicación de la pobreza fue el principal objetivo de la jornada de movilización social, en conmemoración al día internacional de la mujer rural, con la participación de productoras y productores de Chinandega, El Viejo, Villanueva y Somotillo.

 

La falta de tierra propia, la violencia machista, las labores no remunerada, son algunas de las principales problemáticas identificadas durante los procesos de reflexión en cada uno de los encuentros. Más de 200 participantes, en su mayoría mujeres del campo, también pudieron reconocer sus logros y fortalecer sus demandas para lograr una vida más justa y libre de violencia.

«Ser mujer rural significa tener valentía, capacidad, inteligencia, fortaleza para enfrentar las dificultades que vivimos en el campo y nuestras familias, significa producir cuidando nuestra tierra» Así se describen las mujeres rurales integrantes de APADECA, organización de mujeres productoras integrada por diferentes comunidades del municipio El Viejo.

  

La jornada de conmemoración al día de la mujer rural, fue también una oportunidad para plantear las principales demandas de las mujeres en el campo entre ellas el derecho a la tierra y el reconocimiento de sus aportes en la economía del hogar y la comunidad. «Las mujeres rurales son las primeras en levantarse y las ultimas en acostarse, sus actividades inician muy temprano con tareas del hogar y luego realizando labores de campo aportando a la producción en sus hogares y comunidad, en la casa es donde más trabajamos y no recibimos salario» son solo algunas de las reflexiones.

Promover el reconocimiento de la comunidad hacia el aporte que hacen las mujeres en el campo e identificar sus necesidades, es apenas un primer paso en la búsqueda de verdaderos cambios en las ideas y creencias que han generado grandes desigualdades. Es un primer paso, para promover la autonomía individual y colectiva para el ejercicio de sus derechos económicos y una vida libre de violencia.