Los altos cargos públicos siguen siendo un espacio dominado por hombres en América Latina. De 20 países que componen esta región, sólo tres tienen presidenta mujer y su llegada sigue viéndose como algo extraordinario. Esta diferencia, además, no se ve únicamente si se compara a los altos mandatarios. En otros cargos públicos o de elección popular, como alcaldías, gobernaciones, asambleas y ministerios, la diferencia sigue siendo notoria.