Según información de INETER, en mayo hubo un déficit de lluvia de alrededor del 75 por ciento en comparación a la norma histórica, y en algunas zonas del Pacífico la situación llegó a ser peor. Esta falta de lluvia afectó la cosecha de primera sobre todo de granos básicos y a la actividad de ganadería mayor, de manera particular en la llamada “zona seca”1 del país. En los hogares de subsistencia, esta situación se convierte en desnutrición e inseguridad alimentaria y en menores oportunidades para salir de la pobreza.